“¿Ya está?”, cinco veces por auto
Lo preguntan por teléfono, por WhatsApp y en la puerta. Cada respuesta es un mecánico que suelta la herramienta para ir a fijarse.
Cada paso importante le llega al cliente, con un link para ver en qué va.
Desde que te deja la llave hasta que se lo lleva, el auto vive en una orden de trabajo: lo que tenía al entrar, el presupuesto que el cliente aprueba desde el celular y el aviso de que ya está listo, con el saldo para pagar.
MiReserva es el sistema con el que manejás tu taller: turnos por box, órdenes de trabajo, la ficha de cada vehículo, repuestos, caja y tu propia web.
Lo mira desde el celular, sin llamarte.
Ninguno de estos problemas es mecánico. Son mensajes sueltos, papeles que no aparecen y cosas que dependen de que alguien se acuerde.
Lo preguntan por teléfono, por WhatsApp y en la puerta. Cada respuesta es un mecánico que suelta la herramienta para ir a fijarse.
Cada paso importante le llega al cliente, con un link para ver en qué va.
Un número suelto en el chat, sin repuestos ni mano de obra por separado. Una semana después: “eso yo no lo autoricé”.
El presupuesto va detallado y el cliente aprueba renglón por renglón, con su nombre.
El auto entró golpeado y nadie lo anotó. Sale lavado, el cliente lo mira con otra luz y el golpe pasa a ser del taller.
La recepción guarda los daños con foto, la nafta, los km y lo que quedó adentro.
Terminado el martes, sigue ocupando lugar el viernes. Y nadie sabe si al dueño se le avisó o se dio por hecho.
El aviso de listo sale solo al terminar la orden, y el tablero cuenta los días sin retirar.
Se le venció la VTV, le tocaba el service y terminó en otro lado porque nadie le escribió a tiempo.
La ficha del vehículo junta los vencimientos, y un botón les escribe a los que se les vienen.
Una orden por vehículo, con estados que siguen un orden: una orden entregada no vuelve a presupuesto. Cada cambio queda con su fecha, y los pasos que le importan al cliente le llegan por mail y por WhatsApp, salvo que el cliente no quiera.
El cliente saca turno en tu web con la patente y deja la seña.
Dos días antes: confirmá o canceláKm, nafta, testigos, objetos y daños con foto. El cliente da la conformidad.
Recibimos tu vehículoMano de obra y repuestos, cada uno en su renglón, con fecha de vencimiento.
Tu presupuesto está listoEl cliente elige qué hacer desde el celular. En la orden queda quién aprobó y qué.
Sin aviso al clienteEl auto queda en pausa, con la fecha prevista a la vista del cliente.
Sin aviso al clienteArranca el trabajo y el repuesto de tu stock se descuenta.
Sin aviso al clienteEl cliente se entera con el saldo y el link para pagarlo.
Listo para retirarEn la calle. Dos días después, el pedido de reseña.
Pedido de reseñaSi el auto vino con turno, la orden no se carga dos veces. Desde el turno se abre la orden y se le copian la patente, el vehículo, los km, el síntoma y la seña que ya pagó, que después se descuenta del saldo.
Los dos minutos de la recepción son los que después te ahorran la discusión. Las fotos de los daños también las ve el cliente en su página de seguimiento.
Conformidad del cliente: Laura Gómez, lunes 9:10
Se sacan con el celular en la misma pantalla de la orden. El cliente las ve en su link: lo que estaba, estaba.
Una hoja para la impresora de tickets con los km, la nafta, los testigos, los objetos y los daños. Se la das junto con el número de orden.
Le llega al cliente apenas queda registrado, con el link para seguir la orden desde ahí.
Mano de obra y repuestos separados, con fecha de vencimiento. El cliente lo abre en el celular, marca lo que quiere hacer, escribe su nombre y listo. En la orden queda quién aprobó y qué, y si tenés WhatsApp conectado te llega el aviso.
Aprobado por Laura Gómez · 3 de 4 ítems
Si dice que no a los amortiguadores, quedan anotados como rechazados y el total se calcula sin ellos. Nadie tiene que acordarse de qué se autorizó.
Un presupuesto vencido no se puede aprobar. Si los precios se movieron, lo reenviás con fecha nueva y el cliente lo vuelve a ver.
El presupuesto y la orden salen en una hoja A4 con tu nombre, y al pie las condiciones y la garantía que vos escribas.
El cliente entra con la patente y el número de orden —las dos cosas: con la patente sola cualquiera vería el auto de otro— o directo desde el link de cualquier aviso.
El estado de la orden, la fecha prevista si la cargaste, las fotos de la recepción y el detalle del presupuesto. Tus notas internas no se ven.
Desde la misma página aprueba el presupuesto y, cuando hay saldo, lo paga con Mercado Pago sin pasar por el mostrador.
El bot le contesta en qué está su auto, para cuándo está previsto y cuánto falta pagar. Sólo ve las órdenes del número que le escribe.
La agenda es por box —con elevador, con foso, de alineación o de lavado— y cada trabajo dura lo que vos le pusiste. El cliente reserva desde tu web y, con tu Mercado Pago conectado, deja la seña, que entra directo a tu cuenta.
El pedido de confirmación le llega 48 h antes: confirma o avisa que no puede desde el link, y el hueco vuelve a la agenda. Si avisa ahí, la seña no se pierde.
Si cancela con menos de 24 h, la seña queda para el taller. El box que reservaste para él no se pierde gratis.
El aviso de “listo para retirar” lleva el saldo y el link de la orden, desde donde lo paga con Mercado Pago. Puede pagar antes de venir y retirar sin hacer fila.
Efectivo, tarjeta, transferencia o Mercado Pago en el mostrador: el cobro queda en la orden y, con la caja abierta, en la caja del día. La orden muestra cuánto falta.
El auto que nadie viene a buscar se ve solo, sin revisar el cuaderno. Y si hace falta, el aviso de listo se vuelve a mandar con un toque.
Cada vehículo tiene su ficha por patente, separada del cliente: una persona puede tener tres autos, y si vende uno, el historial se queda con el auto.
Cada orden deja el kilometraje en la ficha, con su fecha: el de entrada al abrirla y el de salida al entregar, si lo cargás. Y el próximo service se anota a qué fecha o a qué km toca, no “más o menos”.
La oblea y la prueba hidráulica del GNC incluidas. Las fechas las cargás vos: la VTV cambia de provincia a provincia y no hay de dónde leerla.
“Avisar vencimientos” les escribe a los que tienen algo por vencer en el próximo mes, por mail y por WhatsApp si lo pidieron. A cada uno, una sola vez.
Es el mismo sistema, pero no se usa igual. Esto es lo que más rinde en cada caso.
El auto se queda días: diagnóstico, presupuesto, repuestos que tardan.
Trabajo corto y un cliente que tiene que volver en unos meses.
Mucha gente sin turno y trabajos de media hora.
El cliente compra un resultado y quiere verlo antes.
Lo que tenés en el estante está cargado con su stock, y el stock baja cuando se vende o cuando arranca el trabajo de una orden que lleva ese repuesto.
Si en la orden usás un producto de tu catálogo, se descuenta cuando el trabajo arranca. Si la orden se cancela, vuelve al estante.
El que viene por una cubierta o un bidón de aceite no necesita turno ni orden: se le vende en el mostrador y, con la caja abierta, queda en la caja del día.
Lo que tenés en stock se ve en tu sitio y se puede pedir para retirar por el local.
El lavado mensual del cliente fijo, por ejemplo. Lo das de alta vos y cada mes queda la cuota para cobrar: en la caja o, si el cliente lo autoriza, con débito automático de Mercado Pago.
Tres estilos pensados para tres clientes distintos. Lo elegimos con vos al armarlo, y los textos y las fotos los cambiás vos desde el panel.
Oscuro e industrial. Arriba va “Seguí tu auto” y cómo trabajás: el que deja el auto quiere confianza.
Claro y limpio. Arriba van los paquetes y el antes y después: el que lava compra un resultado.
Alto contraste y WhatsApp bien grande. El que pinchó una goma tiene un problema ahora, no mañana.
Turno con el vehículo. La reserva pide patente, marca y modelo, km y el síntoma, así sabés qué entra antes de que entre.
Reseñas de tus clientes. Se le piden 48 h después de entregar el auto y vos elegís cuáles publicar. Sin reseñas, la sección no aparece.
WhatsApp con bot. Toma turnos con la patente y contesta por el auto que ya está adentro. Todo queda en tu bandeja: si hace falta, entrás vos y seguís la charla.
Tocá cualquiera y te lleva a la parte de la página donde se ve funcionando.
Esto también viene en el plan y no se paga aparte.
Le preguntás en castellano cómo viene la semana y te contesta con los números de tu taller.
La bandeja de WhatsApp. Si el bot no sabe qué contestar, entrás vos, seguís la charla y se la devolvés.
Alquiler, herramientas, luz: lo que sale, anotado por categoría, para que el número del mes sea el real.
Cada uno entra con su usuario y su rol. El equipo, Mercado Pago y la política de seña los toca sólo el administrador.
Sin comisión por turno. Sin costo de instalación. Sin permanencia.
A medida
Depende de cuántos boxes tenés. Te pasamos el número en la misma llamada, sin vueltas.
Pedir una demoSi en el medio decidís que no, no pasa nada: no hay permanencia ni costo de instalación.
Lo que no hace. MiReserva no emite factura electrónica: la seguís haciendo con el sistema que usás hoy. Te lo decimos antes de la demo para que no sea una sorpresa después.
No. Para seguir el auto y aprobar el presupuesto entra al link que le llega, o a tu web con la patente y el número de orden. No hay nada que instalar ni contraseña que recordar.
Sí. La orden de trabajo se abre igual desde el panel, con o sin turno. Y si vendés en el mostrador —una cubierta, un aceite— eso va por la venta de mostrador, sin turno de por medio.
Queda registrado ítem por ítem: lo aprobado suma al total y lo rechazado no. Ves quién aprobó y cuándo, así después no hay discusión sobre lo que se autorizó.
MiReserva no emite factura electrónica: la seguís haciendo con el sistema que usás hoy. Lo que sí te da es el presupuesto y la orden en PDF, el comprobante de ingreso y el registro de cada cobro en la orden y, con la caja abierta, en la caja del día.
No. Pagás un abono mensual y listo. Lo que factura tu taller es tuyo, y la seña y el saldo que se pagan con Mercado Pago entran a tu cuenta.
Traés tus boxes y la lista de trabajos que hacés, y dejamos la agenda armada y la web publicada. Desde esa semana, cada auto que entra tiene su recepción, su presupuesto y su link de seguimiento.